Y sin embargo…

FOTOGRAFÍA: JAVIER SALAS

““De sobra sabes que eres la primera, que no miento si juro que daría por ti la vida entera, por ti la vida entera; y sin embargo un rato cada día, ya ves, te engañaría con cualquiera, te cambiaría por cualquiera”.

Con esta frase el genio de Úbeda da inicio a uno de sus temas más importantes de su carrera.

Y sin embargo… te quiero.

“Me lo dijeron mil veces, mas yo nunca quise poner atención, cuando vinieron los llantos ya estabas muy dentro de mi corazón, te esperaba hasta muy tarde, ningún reproche te hacía, lo más que te preguntaba era que si me querías. Y bajo tus besos, por la madrugá, sin que tú notaras la cruz de mi angustia solía cantar: “te quiero más que a mis ojos, te quiero más que a mi vida, más que al aire que respiro y más que a la mare mía. Que se me paren los pulsos si te dejo de querer, que las campanas me doblen si te falto alguna vez y eres mi vida y mi muerte, te lo juro compañero, no debía de quererte, no debía de quererte… Y sin embargo... te quiero.

Joaquín Sabina

““Joaquín Sabina plantea que ella está por encima de todo, incluso daría la vida (no lo duda). No sé si se refiere a su primer amor o el primer amor de muchos que pueda tener en ese momento, pero, por momentos, siente que todo eso se desvanece. Aquí se podría intuir que esta relación no funciona como él desea.

Por alguna razón desea que su enamorada sea exclusiva en su vida, pero no lo consigue, no puede. Lo que crea una especie de angustia agridulce que le hace pensar, en algunos momentos del día, que preferiría estar con otras.

IMAGEN EXTRAÍDA DE LAS REDES SOCIALES.

“Ni tan arrepentido…”., no se arrepiente de haberse conocido, de saber cómo es, de saber que, aunque quiere amarle sin condición, no puede.

Se lo confiesa a su amada y le exalta diciendo que es la mejor, que con ella todo funcionaría, pero por alguna razón eso que sabe que puede recibir de ella no lo tiene.

“Sabes mejor que yo que hasta los huesos…”, los besos que más le han llegado son aquellos que no ha llegado a dar. Una manera de decir que añora lo que nunca jamás sucedió.

“Porque una casa sin ti es una emboscada…”, Sabina cuenta que el estar sin ella es lo peor que puede haber. Una emboscada te hace sentir desamparado, el sentimiento de un ataque cuando no lo esperas trae una sensación de vacío y soledad.

Tres veces reitera este sentimiento en cada frase de un modo sutil y cristalino: 1) la comparación de la ausencia, directamente, con la emboscada, 2) la comparación con la soledad, el desamparo y el silencio de un pasillo, puede ser de un tren o cualquier sitio y 3) con un laberinto sin luz.

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No sabe a dónde ir, ni dónde hallar una salida. El vino tinto, muchos dicen, es salud, que es la alegría de la vida, supongo que la comparación va por ahí. La última frase refleja la oscuridad de una mirada triste y nostálgica, de luto: “Un velo de alquitrán en la mirada…”.

En ocasiones, Sabina cambia “pasillo” por “emboscada”, lo que le da otro sentido a la frase. Ya se habla de frialdad e indiferencia (¿existe algo peor?).

“Y me envenenan los besos que voy dando…” cada día que pasa parece que todo empeora, pero, al mismo tiempo, es incapaz de dejar de pensar en ella. Dice que los besos que le da le envenenan. De forma metafórica, si quieren verlo así, el amor es una especie de veneno. Te gusta, pero siempre termina haciendo daño, de una manera o de otra. 

Tal vez te interesa…Y sin embargo… 

No se siente bien con lo que tiene, pero, sin embargo, cuando no la tiene cerca sueña con ella, y, cuando está a su lado, sueña con todas.

Bajo advertencia no hay engaño: “Y si te vas me voy por los tejados…”. Cuando ella se va, él se va con otras, lleno de tristeza y de vacío, pero esa tristeza y ese vacío no la hace menos. 

Para él sigue siendo igual de hermosa y la sigue queriendo, a pesar de todo. “No debería contarlo…”, cuando hace algo romántico y distinto siempre es con otra. Supongo que la chica a la que está destinada la canción está encerrada en una especie de rutina de la que el autor quiere escapar. Es por eso que se va con otras y hace este tipo de cosas.

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“Porque una casa sin ti es una oficina…”, porque una casa sin ella es algo aséptico, frío, sin amor, como  una oficina. “Un teléfono ardiendo en la cabina…”, qué imagen más bonita y vívida. Una manera de reflejar su angustia, la soledad. “Una palmera en el museo de cera…”, una palmera, sí, cerca, pero de cera.

“Un éxodo de oscuras golondrinas…”, aquí parafrasea a Bécquer que, en uno de sus poemas, dice: “Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar…”, como diciendo que el amor volverá.

El genio de Úbeda indica que las golondrinas se van, lo que viene a decir que sin ella siente que el amor se va… muy lejos y, por ende, vuelve la soledad. “Y cuando vuelves hay fiesta en la cocina…”, cuando ella regresa todo es perfecto. Casi. Porque también hay daño (rosas con espinas) y dado que el amor no es uno más uno (sino uno solo si es amor), siguen ahí esas cosas que no le gustan o no le terminan de convencer.

“Y el lunes al café del desayuno…”, y el lunes comienza de nuevo la rutina, la guerra fría: qué manera más hermosa de expresar el sentimiento de tensión, pero sin necesidad de decirlo. Ambos saben que hay una guerra, pero no hay reproches, solo frialdad. “Y al cielo de tu boca el purgatorio…”, pagando sus pecados y sufriendo por volver al cielo. “Y al dormitorio el pan de cada día…”, otra vez la rutina… la sucia rutina””.

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