Interpretación de “La canción más hermosa del mundo”.

IMAGEN TOMADA DE LAS REDES SOCIALES.

Joaquín Sabina publicó esta canción en su álbum: “Dímelo en la calle” (2002). La primera vez que escuchas esta canción puedes preguntarte el porqué de este título, pero una vez que la escuchas vas encontrando la causa.

A priori puede sonar un tanto pretencioso el título de este tema, “La canción más hermosa del mundo”; pero la historia que nos cuenta es bastante humilde a la par que sincera. Se trata de una de esas canciones que podríamos meter en el saco de las “autobiográficas”. Hace un recorrido, bastante iconográfico, de multitud de elementos que han ido marcando su dilatada carrera.

La canción comienza diciendo “yo tenía…”, así que podemos esperar que el cantante enumere cosas que supo tener pero que ahora no tiene más. Tener un “botón sin ojal”, un despropósito, un objeto que no tiene en apariencia una razón de ser clara, cuya razón de ser quizá sea mostrar a los demás que tan sin sentido puede ser una existencia. También es una idea de impotencia, un sinsentido. “Un gusano de seda”, aparece aquí para mostrar que tenía algo que a primera vista no era tan bueno a los demás, algo pequeño y frágil, pero que para él era hermoso, tan hermoso como la seda, probablemente la relación con una mujer. “Medio par de zapatos de clown” hace recordar, al menos en este contexto a la imagen del payaso triste, que se desvive por divertir a los demás, pero en el fondo está triste. Una “almoneda” es un lugar donde se venden productos a bajo precio, el hecho de que su alma esté ahí, habla por sí solo.

Una “hispano-olivetti” es una máquina de escribir, si suponemos que las teclas son los dientes, que tenga caries implicaría quizá que le faltan letras, o que las muecas de las letras están gastadas. Esta imagen quizá represente, el no haber sido capaz de decir algo en un momento pasado, o la incapacidad de saber que dijo o no dijo que estuvo tan mal. “Un tren con retraso” hace pensar en vías vacías que se pierden en el horizonte. Un “carné del Atleti” (Atlético de Madrid), una antigua iniciativa de apoyar algo banal, quizás para escapar de la realidad, de tener un sueño. “Una cara de culo de vaso “, quizá al haber tomado tanto, y el haber visto su cara reflejada tantas veces en el fondo de un vaso le haya marcado la mente, convenciendo la de que ese es su verdadero rostro.

“Yo tenía un botón sin ojal, un gusano de seda,
medio par de zapatos de clown y un alma en almoneda,
una hispano-olivetti con caries, un tren con retraso,
un carné del Atleti, una cara de culo de vaso,

un colegio de pago, un compás, una mesa camilla,
una nuez, o bocado de Adán, menos una costilla,
una bici diabética, un cúmulo, un cirro, una strato,
un camello del rey Baltasar, una gata sin gato”.

“Un colegio de pago, un compás” quizá marcando una crianza en el lado alto de la escala económica un antecedente social estereotipado de familia de clase alta. “Mesa camilla” una mesa redonda con un faldón y con agujero para un brasero debajo, lugar donde las familias españolas se reunían en invierno para sentir calor antes de que se inventaran los sistemas de calefacción más modernos como los radiadores y los aires acondicionados. El hecho de que la mesa sea redonda quizás hacía que las familias se vieran las caras, conversaran, no como hoy día que se sientan en el sofá a ver televisión.

“Una nuez, o bocado de Adán” marcando ambos el hecho de que es un hombre, y el hecho de que se mencione a Adán quizá marcando que los hombres cometemos errores. “Menos una costilla” quizá marque el estado incompleto del hombre cuando permanece solo, queriendo dar a entender que no existía una mujer en su vida, al menos no una dispuesta a ser suya. Cuando dice “una bici diabética” se entiende la idea de una bici para moverse, para hacer que la rutina del día a día sea más cómoda. Ya que, no siendo capaz de absorber glucosa, esta bici no tendría mucha energía. “Un cúmulo, un cirro, un strato” dan la idea de un soñador al que no le importan las posesiones, esto es en contexto con la bicicleta claro está.

Se suele decir que justo antes de morir, tu vida pasa ante tus ojos. Si esto lo lleváramos al terreno musical, esta canción hace lo propio. Tampoco es necesario llevarlo al extremo de estar a punto de llegar al barrio que hay detrás de las estrellas. Hay más situaciones cotidianas en que esto puede suceder. Basta con revisar armarios, cajones o trasteros para que, al encontrar algún objeto que llevabas bastantes años sin ver te vengan a la memoria infinidad de recuerdos.

 “Mi Annie Hall, mi Gioconda, mi Wendy”, aquí se evocan tres figuras femeninas que representan tres grandes partes de la mujer, Annie Hall representando la sensualidad, la Gioconda representando el misterio, y Wendy representando la inocencia, estas pueden representar a una sola gran mujer en su vida, un amor, o bien a la idealización de algo por venir el deseo de conocer una mujer ideal para él. Cuando en la siguiente parte dice: “las damas primero”, hace que las antes mencionadas mujeres cobren un aire de idealización más que de una mujer real que haya existido, ya que, las damas primero es una clara muestra de una actitud general hacia la vida, una costumbre de caballerosidad. Cabe aclarar que aquí el cantante sigue enumerando cosas que tenía, aunque la estrofa esté encarada de una manera que parece que le habla así a alguien.

“Mi Annie Hall, mi Gioconda, mi Wendy, las damas primero,
mi Cantinflas, mi Bola de Nieve, mis tres Mosqueteros,
mi Tintín, mi yo-yo, mi azulete, mi siete de copas,
el zaguán donde te desnudé sin quitarte la ropa.

Mi escondite, mi clave de sol, mi reloj de pulsera,
una lámpara de Alí Babá dentro de una chistera,
no sabía que la primavera duraba un segundo,
yo quería escribir la canción más hermosa del mundo”.

Cuando continúa diciendo “mi Cantinflas” se puede ver como esta frase no habla a ninguna persona (una mujer que represente a Annie, Wendy, etc.) sino más bien que en el pasado supo reír y llorar, ¿quién no recuerda esas geniales películas de Mario Moreno que nos paseaban por una amplia gama de emociones humanas? “Bola de Nieve” probablemente represente problemas que parecían no acabarse jamás, que parecían crecer. Sus “tres mosqueteros” quizá represente un lazo de amistad del pasado, sus amigos. “Tintín” un detective de caricaturas, quizá representando la curiosidad que tuvo en una época, el “yo-yo” representando la diversión simple, inocente.

“Un bálsamo para un corazón podrido de latir por un amor mal correspondido”.

El “azulete” se usaba para lavar la ropa blanca y esta tuviera una tonalidad azul, esto puede recordar cuando su mujer le pedía que trajera azulete del almacén, ya que no sería común que un hombre por si solo encarara a preocuparse tanto por el color de la ropa. “Mi siete de copas”, por un lado, el siete representa lo completo, perfecto, las copas generalmente en este contexto son de vino, que representa la alegría, la felicidad y el regocijo. Cuando dice “el zaguán donde te desnudé sin quitarte la ropa” nos confirma varias cosas, primero a quién va dirigida la canción, luego el hecho de que es una relación amorosa que perdió en el pasado la que da alas a esta, y que es de esta mujer la idealización indirecta, y la dadora de su felicidad. Desnudar sin quitarse la ropa en un zaguán da la idea de desnudar con la mente, de llegar a conocer a alguien probablemente a través de una conversación significativa en un zaguán, una situación puntual, o incluso un verla por primera vez.

Algo parecido ocurre cuando en la televisión echan alguna película antigua y a pesar que nos sabemos hasta los diálogos no nos levantamos del sofá hasta que termina. Y es que no solo es la película lo que estás reviviendo, es también cada una de las circunstancias y las personas que la rodeaban. En este repaso biográfico, también hay cabida para alguna que otra decepción que te marca para el resto de tus días; sobre todo aquellas que te demuestran que la primavera apenas dura un segundo.

“Frente al cabo de poca esperanza arrié mi bandera,
si me pierdo de vista esperadme en la lista de espera,
heredé una botella de ron de un clochard moribundo,
olvidé la lección a la vuelta de un coma profundo”.

Esto enlaza directamente con esa bandera que Joaquín dice arriar, frente al cabo de poca esperanza. Y es que hay veces que un cúmulo de infortunios, te pueden abocar a perder lo que normalmente se hace al final. Pero al mismo tiempo, con bastante frecuencia suele aparecer un botón de reinicio, incluso a la vuelta de un coma profundo.

“Les presento a mi abuelo bastardo, a mi esposa soltera,
al padrino que me apadrinó en la legión extranjera,
a mi hermano gemelo, patrón de la merca ambulante,
a Simbad el marino que tuvo un sobrino cantante,

al putón de mi prima Carlota y su perro salchicha,
a mi chupa de cota de mallas contra la desdicha,
mariposas que cazan en sueños los niños con granos
cuando sueñan que abrazan a Venus de Milo sin manos”.

Ahora más que nunca vuelven a ser necesarios esos padrinos en las legiones extranjeras, para todos esos emigrantes del siglo XXI, que pese a cambiar la maleta de madera por una más moderna; siguen rascándose el cogote y mirando hacia el cielo con la boca abierta cuando pisan nuevos territorios. Tampoco viene mal contar con una chupa de cota de mallas que te amortigüe algún que otro golpe. Y no es menos cierto que algunas de esas mariposas que Sabina dice cazar cuando se es imberbe, se logran cazar finalmente cuando la barba irrumpe al mismo ritmo que las entradas.

Más de uno pagaría por tener una sola página de ese bloc trotamundos, en el que Joaquín ha ido anotando cada verso que después se convertirían en canciones memorables. Termina diciendo que él quería escribir la canción más hermosa del mundo. Yo creo que, si no lo ha conseguido ya, lo ha rozado con la yema de los dedos. El problema ahora es decidir cuál de ellas podría llevarse tal galardón.

“Yo quería escribir la canción más hermosa del mundo”.

VISTO EN REDES.

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